miércoles 20 de mayo de 2009

ORIENTACIÓN EN EL TAGAMANENT



























Como, por suerte, tanto Xavi como yo, tenemos fiesta muchas tardes de la semana, hemos decidido aprovecharlas haciendo actividades cerca de casa.
























Esta vez empezamos por un circuito de orientación fijo en la zona del Tagamanent. Estuvo muy bien para poder iniciarme, y no hace falta decir que disfrutamos de un paraje precioso totalmente solos.























Para llegar allí en coche,cogimos la C17 dirección Figaró-Centelles-Tagamanent. Entramos en éste último y seguimos una pista que nos lleva a La Calma.




























Después de la subida,de unos cuantos baches, y cambios de rasante en curvas (una pista no muy lograda), nos encontramos a mano izquierda el parking señalizado.


























Una vez allí, nos dirigimos al principio del circuito. Éste empieza en una masía y el recorrido es lineal, es decir, deberíamos buscar las "fitas" siguiendo el orden de los números marcados en el mapa. Por cierto, éste lo podemos comprar en el ayuntamiento del pueblo.


















Aunque es un recorrido bastante fácil es muy divertido,y es una buena manera de descubrir este paraje
Ahí dejo unas fotos para que podáis apreciarlo, y os doy algunas pistas de dónde podáis encontrar las "fitas" .

Suerte!!!!





































Para acabar, os diré que creo que es una muy buena iniciativa del ayuntamiento para que la gente conozca y visite la zona, y cuide de ella, claro. Además creo que es una muy buena manera de hacer deporte y divertirse, incluso en familia.





domingo 5 de abril de 2009

VIA FERRATA DE LES ROQUES DE L'EMPALOMAR

Dado que,tanto Xavi como yo, teníamos la semana santa (del 10 al 13 de Abril) programada para barranquear en Guara con los amigos, decidimos que el fin de semana anterior aprovecharíamos la situación de la caravana de mis padres, en Berga, para hacer alguna cosilla por allí.
Nos levantamos el sábado para subir hacia allí, pues, aunque estaba nublado, pensamos que podríamos sacar algunas horitas de sol, para acercarnos a una vía ferrata que hay antes de Gòsol. Pero el día no dejo de mojarnos!!

En la caravana no se estaba mal, pero..


El domingo, el día nos despertó con unos cuantos (pocos) rayos de sol, y nubes bajas que se deslizaban por la colina, desde Rasos de Peguera. Algo típico de la zona. Aunque.. para que quedarnos en la caravana cuando podíamos acercarnos a la via para ver si el tiempo nos dejaba hacerla?¿
Así lo hicimos, y la suerte nos acompañó esta vez. Cogimos la C16 dirección Guardiola de Berguedà, y antes de llegar a El Collet nos desviamos por la B400 dirección Gòsol. A unos 7 km cogimos el desvío dirección Vallcebre por la B401 y al llegar al pueblo seguimos en dirección Fígols, subiendo por una carretera con muchas curvas, hasta un collado plano donde dejamos a mano derecha el Restaurante "Cal Borni", para, a pocos metros mas adelante, dejar el coche en un parking arenoso señalizado.





















Allí encontramos el panel de la vía ferrata.
Nos pusimos los trastos,y.. Apa!! A por ella!!
















Cruzamos el río y, a mano izquierda nos fue apareciendo una senda bien marcada. Al final de esta, nos encontramos una bifurcación señalizada.
Si nos dirigimos a la derecha vamos directamente a la vía, pero si vamos por la izquierda siguiendo las marcas amarillas, damos un rodeo por la zona de los campos de tabaco y llegamos igualmente al comienzo de la Ferrata.




















El comienzo de la Vía nos deja una pista de como va a ser esta excursión.
























SIIII, empieza la verticalidad!!























Unos tramos verticales con Grapas (¿la distancia entre ellas es demasiada, o me lo parece a mi? Será que soy pequeñita..) nos absorben con sus vistas aéreas del Valle donde se encuentra Vallcebre.
























Seguido, encontramos un tramo horizontal con el que rodearemos la roca.
Luego, se nos descubre otro tramo vertical que nos lleva a un puente de unos 2m si llega.






















Después de éste, nos encontramos con otro tramo vertical que nos llevará a la cima.






















El retorno es corto pero por senda resbaladiza, en la cual hay instalados unos pasamanos para ayudarnos a descender.



















En resumen, una vía ferrata corta, no muy complicada, pero con dificultad añadida por su verticalidad.



























Un balcón magnífico para el disfrute de todos!!


miércoles 11 de febrero de 2009

INICIACIÓN AL GEOCACHING

Ojeando el número de enero de la revista Natura i Aventura, encontramos el otro día un artículo sobre geocaching. La cuestión consiste en seguir pistas y coordenadas geográficas para encontrar un "tesoro" oculto en algún lugar, ayudado por el GPS. Nos pareció que podía ser una forma divertida de pasar la mañana y salir por ahí con Nihra, nuestra perrita, así que el sábado nos acercamos a Cabrils dispuestos a encontrar el geocaché Vistas del Castillo de Burriac. El objetivo: encontrar un tupperware escondido en alguna parte, siguiendo varias pistas por los alrededores del pueblo, para obtener cifras y completar las coordenadas del tesoro. La verdad es que se trata de un geocaché facilito, pero los tres nos lo pasamos muy bien. En las fotos no encontraréis los datos que hay que recoger para obtener las coordenadas finales...












































La ficha del geocaché que hicimos y muchas otras pueden encontrarse en geocaching.com y su versión en
castellano.

lunes 19 de enero de 2009

VÍA FERRATA DE LES AGULLES RODONES

El despertador suena a las ocho menos cuarto, pero cuesta levantarse... Casi una hora después, más tarde de lo previsto, Anaïs y yo bajamos al portal y nos reunimos con Carlos. Subimos al coche, y en marcha: vamos al pueblo de Solius, cerca de Santa Cristina d'Aro (Girona), para subir la vía ferrata de les Agulles Rodones. ¡Tenemos suerte, hace sol y la temperatura es buena!

Para llegar hasta ella debemos tomar como referencia la carretera C65, que lleva de Llagostera a Sant Feliu de Guíxols. A la altura del kilómetro 5 tomaremos el desvío hacia Solius (carretera GIV-6611). Seguiremos por esta carretera comarcal, y al llegar a la altura de una masía (Mas Pla), que veremos a la derecha, tomaremos una pista de tierra que sale a la izquierda. La primera bifurcación la tomaremos a la derecha, la segunda a la izquierda, pasaremos la masía de Can Llauradó, y justo tras superar por la derecha una tercera bifurcación, aparcaremos el coche. Desde aquí, seguimos a pie por la pista, el sendero PRC 102. Lo seguiremos en dirección a Els Carcaixells, cruzaremos una riera y ascenderemos hasta encontrar un desvío a la izquierda, marcado con pintura azul, que nos llevará al inicio de la vía.














A pie de vía, nos equipamos sin dejar de mirar la escalera que inicia el recorrido: ¡ha sido cortada! Esperemos que el resto del equipamiento esté en condiciones... Llega otro grupo, más numeroso, así que vamos tirando y empezamos a subir la primera aguja, l'Agullola: se supera mediante un tramo vertical que finaliza en un puente de 25 metros.































Por el puente accedemos a la segunda aguja, l'Agulla del Llom: tras ascender por escalones y cadenas, encontramos un flanqueo aéreo y tras él, una cuerda nos ayuda a subir hasta un nuevo puente, esta vez de 9 metros.





















































Superado el puente, estamos en l'Agulla de la Torre. El tramo es corto, pero técnico y deportivo por ser extraplomado: un flanqueo y unos escalones nos llevan a una repisa, desde la que debemos hacer un rápel de 15 metros para continuar. Éste nos deja en otro tramo de cable, por el que seguimos en un flanqueo aéreo. Luego subiremos para montar otro rápel.


























































Tras él, nosotros tomamos un tramo en descenso que nos lleva a otro puente tibetano, cambiando a l'Agulla del Tetó.
Después, otro puente más: esta vez fraccionado en dos y por encima de un árbol, que nos pasa a l'Agulla Petita. En lo alto superaremos un pequeño puente de 2 metros, sin cable para los pies, en el que hay que dar un paso largo... Volvemos a estar en l'Agulla de la Torre. De nuevo arriba, bajamos rapelando.









































P
aramos para comer algo en lo alto de una de las agujas. Después de disfrutar de las vistas y contarnos algunas batallitas, seguimos por el siguente tramo. Ojo aquí: hay que seguir el PRC 102, con algún tramo de cadena incluido, hasta encontrar un punto azul y un rápel que nos devuelve a la vía: estamos en l'Agulla de Roca Llisa. El rápel nos deja en un tramo corto pero intenso: un flanqueo primero, y un tramo en descenso después, nos conducen a una instalación de rápel en una zona extraplomada, con salida volada.
























El rápel nos lleva al camino de les Carboneres, por el que
más abajo se enlaza con el siguiente tramo de vía, el de l'Agulla "el Central". Nosotros lo dejamos aquí, porque ya eran las cuatro y media y no sabíamos exactamente cuánto quedaba de vía. Y sin frontales, no era cuestión de acabar de noche... En los libros que tenemos ésta es la última aguja equipada, pero el equipador de la vía, Albert Gironès, tenía intención de instalar otras cuatro más.

Así, continuamos camino de les Carboneres abajo, pero como nunca podemos hacer las cosas a la manera fácil, llegados a una bifurcación continuamos torrente abajo. Al principio está bastante abierto, pero luego... En definitiva, seguimos el torrente por entre la vegetación, a veces bastante cerrada, y finalmente salimos al camino de acceso, por el que volvimos al coche. Eso sí: ¡en el torrente había señales de que no éramos los primeros que pasábamos por allí! Lo suyo es no abandonar nunca las marcas del PRC y seguir el camino trazado...




miércoles 17 de septiembre de 2008

VÍA FERRATA REGINA

Esta vía estaba en mi lista de cosas pendientes desde hacía ya demasiado tiempo. Por eso, cuando Jordi me llamó el otro día y me propuso hacerla, pensé que no había motivo para esperar más. Dicho y hecho: aprovechando estos horarios raros que tenemos los dos, ayer martes subimos a Oliana para ascender los tres tramos de esta ferrata.

Yendo en dirección La Seu d'Urgell por la C-16, la vía se encuentra pasado Oliana: justo antes de pasar un túnel, debemos dejar el coche a la izquierda, en un tramo muerto de la carretera antigua. La aproximación tiene unos 25 minutos, y la vía está formada por tres tramos diferenciados, con camino de retorno al final de cada uno de ellos. Está perfectamente equipada y señalizada.

El primer tramo salva una pared vertical, y nos introduce en un canal escalonado para finalizar en un pequeño collado. Desde aquí ya vemos el famoso puente tibetano que debe cruzarse para cambiar de pared, pero antes podemos subir el tramo equipado a la izquierda: conduce a lo alto de la aguja, desde donde las vistas son magníficas. Merece la pena, de verdad.










































El segundo tramo empieza con el cruce del puente tibetano, y a continuación se asciende por dos tramos verticales que nos dejan en lo alto del espolón. A nosotros nos tocó esperar más de una hora para poder hacerlo: un grupo de bomberos del GRAE estaban haciendo prácticas con la camilla en el segundo tramo, y no se podía pasar. Esa espera hizo que nos acumuláramos varios grupos.












































































Al final del tramo podemos abandonar, o seguir hacia arriba y hacer la parte más difícil de la ferrata. Se empieza con una vertical, que da paso a un flanqueo muy aéreo. Tras esto encontramos otra pared con un ligero desplome, y un paso curioso: hay que cambiar de aguja, dando un buen paso adelante. Los más largos, aquí lo tienen más fácil... Seguimos por la pared y llegamos a una bifurcación: difícil por la izquierda, muy difícil por la derecha, según el cartel. "Ya que estamos, hacemos la derecha, ¿no?" nos dijimos nosotros. Pues venga: el tramo muy difícil supone una ascensión vertical a través de un tramo extraplomado. Justo cuando estás ahí hay que cambiar los mosquetones de un tramo a otro de la línea de vida, por lo que si no quieres hacer brazos, más vale que lleves encima una cinta express o algo que te permita colgarte. Superado esto, volvemos a unirnos con el ramal izquierdo y llegamos al libro de firmas. Ya solo queda una pared de unos pocos metros, y estamos arriba del todo.






































































El descenso se hace por un camino equipado con cable y peldaños en algunos pasos, que casi puede decirse que resulta ser el cuarto tramo de la Regina. La bajada lleva una hora y media aproximadamente, y practicamente al final pasa justo por debajo del Salt del Boter, la cascada más alta de Catalunya con sus 240 metros.

Después de esto, lo mejor es parar a tomar una cerveza en Ponts... ¡y luego seguir corriendo hacia casa para acudir a una cena barranquista! Pero de todo esto ya no hay fotos...

domingo 31 de agosto de 2008

INMERSIÓN EN EL BOREAS

El pasado martes tocaba de nuevo sumergirse. Esta vez, el objetivo era algo ambicioso para nosotros: ni más ni menos que visitar nuestro primer pecio, nuestro primer barco hundido. Esto no hubiera sido posible sin la compañía de Ferran, Albert y otros conocidos suyos, casi todos ellos experimentados divemasters. La logística la puso el Centro de Buceo NAUTILUS y su propietario, buen conocedor del pecio del Boreas...


Un p
oco de historia

En agosto de 1940, entró en servicio con la Kriegsmarine (marina de guerra) de la Alemania nazi el remolcador de altura Pellworn. Integrante de una serie de la que formaban parte otros tres buques iguales, tenía 40 metros de eslora, 12 m. de manga y 15 m. de puntal. Tras entrar en combate en la II Guerra Mundial, padeció graves daños estructurales.

Con el final del conflicto bélico, pasó a servir en la US Navy realizando tareas de transporte, siendo rebautizado como USN-102. Ya en 1960 fue vendido a la Marina Alemana, en la que tras una profunda remodelación entró en servicio como dragaminas, adscrito a la Escuela de Armas Submarinas de Wilhemshaven. Allí sirvió hasta 1980, año en que fue dado de baja y vendido para desguace.

El buque fue comprado por una sociedad panameña, que lo rebautizó Boreas y lo dedicó oficialmente a tareas de prospección petrolífera. Sin embargo, en octubre de 1985 la Policía de Aduanas española capturó la embarcación frente a las costas de Begur (Girona) con un cargamento de 600 kg de hachís a bordo. El buque fue confiscado y atracado en el puerto de Palamós, donde permaneció abandonado durante tres años.

Finalmente, los propietarios del Centro de Buceo NAUTILUS de Palamós
compraron el barco y tras obtener los permisos necesarios, lo hundieron en la zona conocida como La Llosa de Palamós el 23 de enero de 1989. Ahora descansa en el fondo marino, a unos 30 metros de profundidad. En la fotografía aérea puede verse su situación aproximada.


La inmersión

La cota máxima que se alcanza en esta inmersión es de 32 metros, si se visita la popa y su hélice. El puente de mando se encuentra a 16 metros de profundidad. El Boreas ofrece la posibilidad de pasear por su cubierta y entrar en su interior, visitar su bodega, la cocina... Sin embargo, el nivel de Dani, Joan y mío no hacían aconsejable ir tan lejos. Por ello, la inmersión se planificó dividiéndonos en grupos. Después de descender hasta el puente del buque siguiendo el cabo de la boya, los más experimentados visitaron la hélice, el punto más profundo, y también el interior del navío. Mientras tanto, los menos avezados nos dedicamos a explorar el exterior del pecio, a echar un vistazo a través de los agujeros abiertos en el casco y a procurar no descender demasiado, siempre acompañados por Ferran y Albert. Aún así, la profundidad máxima que alcanzamos los novatos fue de 29,2 metros, lo que no está nada mal. Lamentablemente, la botella llega a las 50 atm demasiado rápido, y 35 minutos después de entrar en el agua salíamos a superficie. Por precaución, antes se hizo una parada de seguridad a 3 metros de profundidad.

Yo no pude hacer fotos, pero Ferran y otros compañeros sí.



























Fotos: Ferran Martínez




jueves 31 de julio de 2008

ILLES MEDES: EL CARALL BERNAT

Hoy Joan, Dani y yo hemos vuelto a coger los trastos, y después de pegarnos el madrugón y quedar a las seis de la mañana, nos hemos acercado al centro de submarinismo Submares, de Tossa de Mar. Había que estar allí temprano para recoger el material y presentarnos a las nueve en el puerto de L'Estartit, en la Costa Brava. El objetivo: nuestra primera inmersión en las Islas Medas.

De entrada, ha supuesto un cambio total. En primer lugar, porque nunca nos habíamos sumergido en compañía de tanta gente (el barco iba lleno de submarinistas, la mayoría extranjeros), y en segundo lugar, porque el escenario no tiene ni punto de comparación con la costa del Maresme. Las Islas Medas son un archipiélago situado a apenas una milla de la costa de l'Estartit (Girona), formado por siete islotes: el Medellot, la isla de la Meda Gran, la Meda Petita, les Ferrenelles, el Tascó Gros, el Tascó Petit y el Carall Bernat. Tienen la calificación de reserva marina, y el buceo en la zona está regulado.

La inmersión que hemos realizado ha seguido un itinerario circular alrededor del Carall Bernat. La visibilidad era buena, y hemos disfrutado viendo meros enormes, rayas, estrellas, una morena y muchos bancos de peces que nadan cerca de tí sin mostrar ningún temor. El fondo es rocoso y la profundidad variable, aunque nosotros hemos alcanzado un máximo de 16 metros. El paso entre el Tascó Gros y el Carall Bernat tiene poca profundidad, pero fuertes corrientes. La lástima es lo de siempre: que el rato que estás bajo el agua sabe a poco.

¿Para cuando la próxima? Sea cuando sea, espero poder llevar cámara también bajo el agua...